Al pie de la Sierra Madre Oriental, en la región sur-central del estado de Coahuila al noreste de México, se encuentra el fértil Valle de Parras, un oasis en medio del desierto que alberga a la vinícola más antigua del continente americano. Desde su descubrimiento, los primeros conquistado- res quedaron sorprendidos por su gran profusión de vides silvestres, con las cuales se elaboraron los primeros vinos de la región. Se caracteriza por contar con un microclima seco semicálido y una altitud de 1500 metros, lo que permite una amplitud térmica ideal para la maduración de las uvas y así lograr vinos de la más alta calidad. El Valle de Parras es muy árido y se trabaja arduamente para cultivar las vides. Casa Madero, no compra uvas, solo puede producir lo que la naturaleza le permite, por lo que algunas etiquetas pueden agotarse en alguna época del año.
